- Germán Cerrato
- Posts
- Estar afilado no es gratis.
Estar afilado no es gratis.
Ese estado donde todo encaja... no aparece por equilibrio.

Días atrás, en una reunión de ajustes en Bogotá, sentí un “click”.
Foco total. La respuesta en mente antes de que terminaran la pregunta. La energía en el lugar correcto.
Valoré lo que me pasaba, y aún me dura.
Y lo admito: algunos de mis días opero resolviendo lo urgente.
Cuando aparece ese estado de lucidez, tendemos a pensar que es “suerte”.
Yo no lo creo. Es alineación bajo presión.
En mi caso, ese “estar afilado” aparece cuando me obligo a cruzar tres cosas:
Una visión clara que me hace sentir incómodo donde estoy hoy.
La presión de tener que aprender algo que no domino.
Un deseo de logro que no compite con mirar el reloj.
Muchos buscamos ese nivel de claridad… pero no queremos pagar el peaje: romper el equilibrio.
Nunca pude construir algo relevante desde el equilibrio constante.
Para construir algo que valga la pena, he tenido que ser asimétrico. He tenido que desordenar el equilibrio.
Si buscás resultados estándar, el equilibrio alcanza. Si buscás algo más, el orden se rompe.
No lo cuento como un logro, sino como una realidad: el crecimiento suele ser incómodo.
Yo elijo construir condiciones donde no me quede otra opción que estar a la altura. Tiene un costo, y no siempre sale bien. Pero operar a media máquina por miedo a desacomodar las piezas, al final, me sale más caro.
No se construye algo extraordinario con energía promedio.